
Mi querido Luis Monzón es un payaso. Pero de los de verdad, de los de nariz roja, pintura y zapatones. De los que nos sacan esa risa que necesitamos para poder seguir viviendo en este mundo, cada vez más impersonal. Con el tiempo, me ayudó, haciendo un personaje en mi cortometraje “Las cartas de Dios” y, de ahí, amistad «forever».
Tu personaje, el payaso Chincheta, ha recorrido mucho mundo y muchos años debajo de sus suelas. ¿De qué le gusta reírse, cuando se sube a un escenario?
Hola, querido amigo y tocayo. Me gusta reírme de mí mismo, de mis absurdidades y tonterías, jejejej.
