ECO LEONE ganador del Certamen LPA EMER-GENTE.

Actuación de Eco Leone en el LPA EMER-GENTE

  • El LPA BMUSIC FESTIVAL cerraba la decimotercera edición el pasado 13 de septiembre tras cuatro días de música, amigos, sinergias y, sobre todo, de apoyo a muchos de los músicos canarios que forman parte del cartel año tras año. Destacamos que, entre ellos, no solo se dio voz a grupos consagrados; también hubo seis bandas que formaron el plantel del LPA EMER-GENTE, ese concurso que crece cada año de una forma ilusionante.

            72 fueron los proyectos inscritos este año. Y yo, desde ahora, pronostico que el año que viene superarán los 100. Fueron 30 los seleccionados que conformaron la semifinal desarrollada en la terraza del Centro Comercial Las Arenas durante los 10 fines de semana anteriores al festival. De ellos, tres pasaron a la final por los votos del público y otros tres por el criterio de la organización. Y ahí se plantaron en la final, que se presentó reñida por la calidad de los trabajos. Tres bandas el viernes 11 y tres el sábado 12 tuvieron su media hora de intentar convencer al jurado de que serían la banda más emer-gente de todas.

            Y el premio cayó de las manos de ECO LEONE, por estrecho margen, pero merecido. Una cosa que este leonés deberá reconocer es que tuvo rivales muy impresionantes. De hecho, eso es lo que destaco en la edición de este año: la calidad de muchas de las propuestas que hubieran podido llegar a la final. Muchas de ellas se están atreviendo a hacer algo diferente, a buscar su imagen separándola de toda la música comercial que se hace en esta época en la que, tan repetitivamente, se imitan unos cantantes a otros. Tenemos brotes verdes de talento en las islas.

            Debe ser justo, antes de hablar del ganador, nombrar a las otras cinco finalistas. Empezó ENDLESS BRIDGE con su pop británico mezclado con tintes de hard rock que, en algunos pasajes, me pudieron sonar a The Cranberries o The Cardigans. El mismo sábado siguió una banda clásica en nuestras salas de rock de la isla, BIFIDOS. Brillantes desde su propuesta de hard rockabilly, o lo que es lo mismo, tomar la esencia del rocanrol y llevarla a la estética hardcore. Las bandas del viernes se cerraron con EPEBO, la banda de Sardina del Sur con su metal progresivo que huye de lo comercial con sus métricas irregulares.

            El sábado se abrió con EL BAÚL DE VAGAMUNDOS. Es de los grupos que me gustan por apostar por la fusión. El mestizaje de la música nos hace avanzar hacia futuros cargados de nuevas culturas. Ellos lo encarnan con su acústico de ritmos latinos y urbanos más actuales. Para mí, la cantante que siguió me situó, como manager de grupos que fui, en el pensamiento de que, si alguno se fija en ella, la saca adelante para llenar conciertos. Lo visualicé. Les hablo de BEA PLADE. La tinerfeña afincada en Madrid se sacó media hora de música de la que les gusta a los jóvenes de hoy con letras escritas para ellos. Si alguna de las canciones la hubiera sacado Rosalía, les aseguro que funcionaría. Espero oírla más con su indie pop con apuntes electrónicos de canciones que nos llevan a vivir emociones.

            Y el último fue el primero… en las votaciones del jurado. ECO LEONE fue un torbellino que logró ponernos a dar brincos a todos. Fue pura fiesta. La rumbita que no puede faltar en un buen sarao se mezcló con ritmos latinos y con una pegada urbana que lo convierte en un producto muy actualizado.

            ECO LEONE es un leonés residente desde hace seis años en Gran Canaria. Hermanado con la banda de Edu el Podenco (finalista de la edición del año pasado), se apoyan para sacar sus bandas adelante. Mucha calidad en la ejecución con las guitarras que arrastran del flamenco que los une. Este chico ha sabido jugar con los temas. Según él, “la rumba y los ritmos latinos son los que compongo y luego, en la producción y la forma de presentarla, quizás busco que sea más disfrutable y que la pueda poner un DJ o escucharse en casa”.

            Mucho tuvo que ver en su estilo los años que pasó en Sudamérica, en los que tocaba por las calles o en las guaguas. “Me gusta mucho todo ese tipo de músicas del mundo. Incluyendo el latino como el callejero. Trato de llevarlo a un terreno más urbano, porque es que hay otra forma de verlo. Si a ti te gusta hacer música urbana y la viertes en la rumba, en la cumbia o en la bossa nova, pues también. Me gusta eso de echarme un chanteito o los rapeos que se hacen en el reguetón”, me cuenta.

            Leone ha entendido que a la gente de ahora le encanta el espectáculo. Su música no debe quedar de lado, pero les aseguro que supo canalizar toda la energía en conseguir la respuesta del público. “Cantar por la calle teniendo que animar a la gente te da muchas tablas y tú estás ahí para entretener, para hacer que la gente tenga un momento feliz y que se olvide de las cosas o lo que sea”, valora. Y ahí le doy toda la razón. Yo no iría a un concierto de Bad Bunny, pero entiendo a la gente que paga más de 100 euros porque lo que están comprando es el momento, el estar ahí, el disfrute de tener un recuerdo para siempre. Ya, lo de la calidad musical, es bastante secundario en estos tiempos modernos. Yo asistí al concierto de Robbie Williams y se le escaparon más de diez “gallos” (“desafines” para los puristas). ¿Y? Yo estuve allí y lloré un par de veces de emoción. De eso se trata.

            Eco Leone declara que sus influencias van desde Camarón y Paco de Lucía a Caetano Veloso a la hora de componer letras y, sobre todo, de Jorge Drexler, que es de donde ha sacado su nombre «Eco». Esto es por el título del octavo disco del artista uruguayo. Pero, también, escucha todo el universo actual de Quevedo, Bizarrap y ese tipo de artistas. Cuando le pregunté por los temas centrales de sus canciones, respondió que el despecho es lo más fácil que le sale y, a veces, tiene que tener mucho cuidado para no repetirse.

            Para el futuro cercano, se avecinan un par de temas. Uno de ellos, prontito, titulado «Que beban conmigo». “Habla de los soñadores, de que hay que luchar por los sueños. Y en la canción digo que brindemos por esa gente que lo intenta, por los que creen en los amores imposibles, por los locos, por los valientes”, lo definió.

            Le dejo mis agradecimientos a Ylang-Ylang y a Eventonízate por la oportunidad de formar parte de este grupo de jurado, cohesionado, empático, dialogante y abierto a escuchar todo tipo de propuestas musicales. Los nombro rapidito: Aldara, Arturo Paniagua, David Jerez, José Luis Pérez, Inés Álvarez, Inés Chamil, Martín Alonso, Óscar Domínguez, Pablo Rodríguez, Ramón del Castillo, Rubén Ginorio, Super Eze y un servidor.

            Pues ahí queda. Le doy mis felicitaciones al ganador. Como parte del jurado, firmo su premio y aplaudo que me contara que cuando oyó su nombre sintió una sensación de descanso absoluto. Habían trabajado mucho el espectáculo, cosa que notamos nosotros y lo puntuamos, y se sintió feliz por todos los miembros de su banda. Y aquí dejo constancia de esa felicidad y le impongo el castigo de seguir luchando, porque la música solo se gana al sprint en muy contadas ocasiones. El éxito lo logran los corredores de fondo ensayando, actuando y escuchando todo lo que el público quiera contarles. Por cierto, no lo he dicho, me encantó este chico en persona. Nos veremos en los saraos, seguro.

Luis Alberto Serrano con Eco Leone en backstage

MEDIOS DE COMUNICACIÓN QUE HAN PUBLICADO LA OPINIÓN:

Entrevista a Muchachito (Bombo Infierno)

Luis Alberto Serrano con Muchachito (Bombo Infierno)

A Muchachito me enganché en el primer concierto que lo oí; era diferente y fácil de escuchar. Dos cualidades que me convencen siempre. Pero, sobre todo, visualmente era rupturista. Nada de un cantante corriendo con el escenario. Era la banda, el público y la música. Bueno, y el pintor que pintaba durante el concierto.

Ahora nos viene al LPA B&MUSIC Festival, de la mano de G-5, el grupo que desde 2007 forma junto a Kiko Veneno, el Canijo de Jerez, Diego Ratón, del grupo Los Delincuentes, y Tomasito.

Saludos, Jairo. ¿O prefieres que te llamen Muchachito?
     Lo que tú quieras, lo que prefieras, de verdad.

En 2007 se juntan y forman el grupo G-5. Tú ya habías declarado que Kiko Veneno era uno de tus maestros. ¿Qué se siente al formar parte de la vida de un referente de la música en España como él?
     Pues es una cosa que, a día de hoy, cuando me paro a pensar; porque Kiko ya es familia. Pero a veces me paro a pensar y digo: “Hostias, que es Kiko, el que vengo escuchando desde que era pequeño”. Uno de los referentes que me hizo a mí tener ganas de dedicarme a esto. Y tengo la suerte de, hoy en día, poder formar parte de la familia del G5.

     No somos una familia de locos, pero después de 19 años somos una familia. Bueno, es una cosa que me ha concedido la suerte de la vida, ¿no? Es una gran suerte para mí. Y a día de hoy todavía me sigue sorprendiendo y me sigue enseñando mucho. Quizás es el referente más grande que he tenido. Y junto a Peret, los que no me han decepcionado en la vida.

G-5 en el LPA B&MUSIC Festival

Me consta, además, porque los estoy viendo aquí ahora, cómo se llevan. Con esta superbanda tenéis disco nuevo que venís a presentar aquí en el LPA B&MUSIC Festival: “El que quiera dormir que se compre una colchoneta”. ¿Qué se pretende transmitir al público con estas canciones?
     Bueno, pues nosotros, sobre todo, un poco la alegría que da nuestra juntera cuando nos juntamos y nos retroalimentamos como un acople. Nosotros somos como un acople. Podemos llegar cansados, pero al juntarnos hacemos “uuuuhhh” y nos vamos para arriba. Y un poco es que también sentimos que eso se lo trasladamos a la gente y nos genera una satisfacción como aquel que es médico del alma. Yo creo que somos terapeutas del alma.

     Muy necesarios dentro de nuestra locura y nuestro surrealismo sin intentar convencer a nadie. Pero sí que creo que hacemos una labor importante. Porque así me lo transmite la gente y me vuelvo a mi casa con esa sensación.

Muchachito empezó tocando en aceras y terrazas allá por los años 90 y formaste la banda Muchachito Bombo Infierno. 200.000 copias del primer disco. Algo estabais haciendo bien. ¿A qué le achacas ese éxito así tan fulgurante de Muchachito Bombo Infierno?
     Pues un momento de suerte también, te digo, porque fíjate que es mucha la dedicación que necesitas para música y a la entrega a esa música después tienes que transmitirle tu personalidad. Pero nunca eso te va a dar la certeza de que eso pueda llegar a acometerse. Entonces, lo que te digo, fue una gran suerte el aprovechar aquel momento que a mí me pilló muy consciente, porque venía de tocar en la calle y yo sabía que la vida de un artista se interna en una vida de subidas y bajadas. Es una vida de, muchas veces, inactividad, de certeza en que todo es una improvisación en la que tienes que ir ligando mucho los cabos para poder llegar a otro puerto.

Muchachito con G-5

     Entonces, un trabajo que tiene mucho más allá y la vida de un artista, ya te digo, tiene muchos altibajos. Yo, en aquel momento, también era muy consciente de aquello. Y lo mío es una carrera de fondo y yo soy muy raro; no pretendía tener ambición, ni la sigo teniendo. Mucha gente me dice: “Perdón, es que no te conozco”. No, me encanta. No tengo esa ambición de constar en las enciclopedias o llegar a llenar el Wanda Metropolitano. No es mi objetivo; mi objetivo es otro. Es una carrera de fondo en la cual sobrevivo la autogestión alegremente con la que trabajo con mi familia y mis amigos. Nunca he tocado con alguien que no me quisiera, nunca he hecho algo que me hayan obligado. Entonces, ese es mi camino realmente en la música, ¿no? Y ahí sigo con 50 años. Y a lo de Muchachito, a veces digo: “Ostias, si ya soy madurito“. Pero, mira, doy las gracias todos los días por esta gran suerte de sentirme un privilegiado y me lo tomo muy en serio. Podría llevar días sin dormir y cuando salga lo voy a dar todo.

     Pero no voy a pensar en mañana, voy a dar todo en ese momento. Y eso es nuestro camino, nuestra manera.

Pues desde esta entrevista te retamos a que, en tu próximo disco, te hagas un homenaje en forma de canción titulada “Madurito Bombo Infierno”, contando tu evolución en la vida musical, que es apasionante tal y como me la estás contando. También vemos a Muchachito haciendo conciertos en solitario, con tu voz, tu guitarra, tu bombo y tu infierno. Y abarrotas escenarios. ¿Cuáles son los infiernos de la vida de Muchachito?
     Uf, hay mucho. Infiernos hay muchos, ¿no? Fíjate tú, añoro tener una rutina, de no despertarme cada día en un lado, ¿no? Muchas veces me despierto y no sé dónde estoy. Y sobre todo, muchas veces, cosas que pasan. Pero, por otro lado, te dan fuerza, ¿no? Y a seguir cantando, porque nosotros estamos cantando todos los días y van pasando a nuestro alrededor cosas malas a nuestros amigos más cercanos y nosotros tenemos que seguir cantando, ¿no? Entonces, todas esas cosas, que son infierno, les damos la vuelta y lo convertimos en bueno, en una energía positiva para poder hacer lo que te decía: esa gran misión que nosotros creemos que tenemos.

En el 2023, como Muchachito Bombo Infierno, sacáis un disco: “Qué puede salir mal”. Como esperamos, un disco de fusión, con rumba, rock and roll, flamenquitos y jaleo, mucho jaleo. No te gusta repetir canciones como hacen los cantantes ahora, ¿te consideras un libre en el mundo de la música?
     Bueno, soy un poco. Me cargó mi propia zona de confort. Yo, las canciones que más le gustan a la gente, no he seguido haciendo ese tipo de canciones. Y me gusta hacer las que yo quiero decir algo. Y ahora ya llevo cinco discos, más los del G-5, más los de Trimelón, que también ahí componía. Ahora ya es muy difícil, cuando te pones a componer, intentar no repetirte; no mirar para el mismo lado, ¿no? A mí me gusta eso. Me gusta a ver si abro otra ventana en la casa, ¿sabes? Si me quedo todo el rato haciendo lo mismo, es como quedarte toda la vida con perilla, ¿no?

Muchachito con G-5

Justo hablaba yo antes con Yolanda, y decíamos que ya no competimos con nadie. Yo solo compito con una persona, que es conmigo mismo.
     Claro. Bueno, hay un libro que se llama “El enemigo” que habla desde eso, de que nosotros somos nuestros peores enemigos, ¿no?, el que más te critica, el que más te echas piedras encima, el que más te corta el rollo. Y entonces, hay que convertirse en tu buen amigo.

Y ahora tienes tu propio estudio de grabación. Eso es el culmen de tu libertad. ¿Qué consejo le darías a los jóvenes que se inician en la música para grabar un disco?
     Bueno, yo los consejos que le doy a la peña que empieza es que vaya a un sitio donde se sienta bien querido, que no haga cosas por meterse en la industria, que mire más al lado que hacia arriba. Porque no hay mejor manager que un manager que te quiera. No hay mejor conductor que un conductor que te quiera.

     Y, al final, lo que te digo: en este mundo que parece que hay tanto castillo de cristal y mucha gente que te puede prometer el oro y el moro, al final, lo que sobrevive al tiempo es la amistad y el cariño.

En el LPA B&MUSIC Festival vimos un concierto de música fresca. Se me asemeja, musicalmente, a cinco amigos que, tras unos camarones y unos finitos, sacan las guitarras para seguir la juerga. Nos hicieron felices un rato. Y a Muchachito, ¿qué le hace feliz en la música y en la vida general?
     Pues lo has dicho muy bien. Somos cinco amigos que nos juntamos. De hecho, durante estos 19 años, el G-5 se ha juntado, pero se ha juntado para verse él mismo. Que con el egoísmo ese de que queremos vernos y hemos cantado y hemos tocado solo para nosotros cinco en una casa metidos, a jugar a un juego, jugando a los que hacemos a hacer canciones, a compartir ese momento.

     Y eso es lo que somos: cinco amigos.

Pues, tío, nos acabamos de regalar un momento inolvidable, es eso, la verdad. Hasta aquí esta entrevista a un ARTISTA, en mayúsculas, capaz de montar un concierto sin conservantes ni aditivos. Él y la música de frente al público. Aunque en el LPA B&MUSIC Festival, lo hemos disfrutado rodeado de estrellas y amigos que se juntan en Jerez a darle rienda suelta a esa rumbita, al humor y a las ganas de seguir disfrutando de esa pasión que se llama música. «Vaya sarao» que se montaron.

G-5 en el LPA B&MUSIC Festival

MEDIOS DE COMUNICACIÓN QUE HAN PUBLICADO LA ENTREVISTA: