- La directora manchega Mabel Lozano profundiza en su cruzada contra la esclavitud que provoca la prostitución en su novela «Ava», una ampliación de su cortometraje homónimo con el que ganó el Goya al mejor Corto Documental 2024.
Pues, gracias a mi querida amiga Begoña Vera, tuve oportunidad de conocer y de profundizar en la obra de Mabel Lozano. Un regalo que algún día le pagaré en cañas. Viendo lo involucrada que está, en cuerpo y alma, con la causa de la explotación sexual, me vi en la necesidad de ayudar en la medida en la que mis posibilidades me permiten. Y de allí a aquí, unos buenos ratos compartidos la otra tarde para hacer esta minientrevista. Como buena manchega (igual que mi mamá), congeniamos desde el principio con ese don de gentes que tienen en los genes los lugareños de esas tierras quijotescas.
Mabel vino a las Islas Canarias a promocionar su novela «Ava» en el Castillo de Mata de la capital grancanaria, ganadora del premio Letras del Mediterráneo 2025 que organiza la Diputación de Castellón en el apartado de Novela Negra. Está publicada por la editorial Alrevés y es como una especie de ampliación del cortometraje de mismo título con el que se alzó con la estatuilla del Goya al Mejor Cortometraje Documental. Es una película de 18 minutos en la que aborda el sinsentido de la trata y explotación sexual a mujeres con discapacidad intelectual. Tienen que verlo.
CORTOMETRAJE «AVA«… VER EN CMMedia.es
Lo primero, Mabel, estoy encantado con la invitación que me han hecho para asistir a la presentación de tu libro «Ava». ¿Qué va a encontrar el lector en este libro?
Pues va a encontrar una historia de amor preciosa entre mujeres, sororidad, lazos preciosos.
Permanecer sin juzgar al de al lado, sin querer que cambie. Y quedarte, y quedarte porque el amor puede todo eso. Es una historia muy bonita y también es una historia muy dura.
Habla de las nuevas formas de captación, del nuevo proxenetismo 2.0 y de estas plataformas que banalizan tanto a los chavales y son entradas solapadas a la prostitución de toda la vida.
Para los que te conocimos en el glamour de la televisión, ese mundillo de brillantina donde todo parece que es feliz de la pantalla hacia afuera. ¿Qué fue lo que te motivó a escribir estas historias de mundos sórdidos y angustiosos para la gente que no tiene recursos?
Mira, si yo en mi pequeño pueblo de Toledo hubiera tenido referentes de mujeres que fueran directoras de cine, hubiera sido directora de cine antes. Pero yo cuando tenía 14, 15, 16, 17 años no podía decir quiero ser directora de cine, porque no tenía referentes. Entonces yo he llegado como tarde a todo.
Lo que pasa es que cuando llego, estudio mucho, me lo curro mucho y corro mucho. Pero es verdad que yo hubiera querido hacer esto toda la vida. Lo demás, todo lo que he hecho, soy yo también.
Es decir, que todo el mundo dice: «¡Ay, tú ahora que eres tan comprometida!». Y antes el oropel, los brillos, los tal… y no. Yo soy esa mujer también. Yo soy todas esas mujeres. Eso soy lo que soy.
He viajado por todo el mundo. Eso me ha permitido tener una cabeza muy abierta. Pensar que el mundo no tiene fronteras. Las fronteras son gastronómicas. En Castilla-La Mancha se come un queso manchego buenísimo y aquí unos quesos maravillosos de El Hierro, de no sé qué, etc. Las fronteras son gastronómicas.
Visualizaste la vida de Ava en el cortometraje documental con el que ganaron el Goya en el 2024. Por cierto, a mí, como a mucha gente, se me hizo demasiado corto. Intuyo que a ti también. ¿Y por eso el libro es una versión extendida?
Sí, porque mucha gente como tú, cuando terminaba el corto, me decía: «¿Y cómo huyó? ¿Y cómo la rescataron? ¿Y qué es ahora? ¿Y qué ha pasado con el proxeneta?». Y siempre había tantas preguntas. Mira, «Ava» lo compró el “Aula en corto” del Ministerio de Cultura. «Ava» ha dado la vuelta al mundo. Es un corto que está premiadísimo, que está en cientos de festivales del mundo entero. Y me llegaban esas preguntas de todas las partes del mundo.
¿Qué pasó? ¿Qué fue? ¿Cómo fue? Y entonces dije: «Creo que esto lo he hecho al revés». Soy manchega, cabezona. Primero se hace el libro y luego se hace la película. Bueno, yo lo he hecho al revés. Primero he hecho un corto, muy corto, y luego he escrito la novela.
No es la primera vez que empleas el formato de película y libro. ¿Qué te hace sentir más cómoda? ¿Dirigir cine o escribir?
Soy una vocera. Si tú dices, de profesión: vocera. Utilizo todo. Utilizo el arte, el cine, los artículos de opinión, las conferencias, los libros. Utilizo todo.
Es verdad que con “El proxeneta” hice primero el libro, un libro que ha tenido mucho éxito. Es un long-seller. Luego hice el documental y ahora hemos rodado la serie que se titula “El Castillo”. La he rodado en coproducción con Caballo Films, que es la productora de Rodrigo Sorogoyen, y que podremos ver todos a partir de otoño en Movistar.
Entonces, bueno, son historias que están ocurriendo, que son contemporáneas y que a través del arte podemos llegar a la ciudadanía y crear un pensamiento crítico. Esto ocurre. Ya no puedes decir que no lo sabías.
Como activista social, también impartes conferencias a jóvenes alertándoles y abriéndoles los ojos para que no se vuelvan influenciables. Yo estoy convencido de que debería haber más campañas de sensibilización sufragadas por las instituciones. ¿Se te ocurren más vías para que, en cierta forma, la juventud no se vea tan vulnerable ante los ataques de mafias de trata de mujeres, que se han ido adaptando a los nuevos tiempos en las redes sociales?
Pues mira, a los jóvenes hay que llegar a través de sus medios, que es el ámbito digital. Son nativos digitales. Y hay que llegar con sus herramientas y con sus voces. He hecho varias campañas en TikTok, con TikTokers. Es decir, con sus voces, las que ellos respetan, las que ellos ven. Y con su lenguaje audiovisual, utilizando la verticalidad, etc. Hay que llegar a sus ventanas.
Ellos no vienen. Hay que llegar a ellos.
Y para finalizar, ya que hablas en tus producciones de manera recurrente de los ambientes de la prostitución y las bajezas de parte de la sociedad sin moral, ¿aportarías alguna solución para esa juventud que se ve perdida e influenciada por las nuevas tecnologías?
Yo creo que hay que darles mucha información. Mira, la juventud no tiene, para empezar, no tiene educación sexual. No la tienen.
Es decir, la educación sexual debe empezar en los entornos familiares y luego en los entornos escolares, y no la tienen. Entonces, esa falta de información hace que, en muchos casos, su escuela ahora mismo esté siendo la pornografía. Una escuela agresiva, adictiva, aceptada, que se ritualiza en la calle, la manada, las manadas. No es otra cosa que el sexo grupal que están viendo en la pornografía. Yo creo que hay que darles mucha información. La información es poder, e insisto, con sus medios, su vocabulario, sus ventanas y a través del ámbito digital.
Pues nada más. Gracias por el ratito. Y, sobre todo, vamos a invitar a la gente a leer tu libro y, sobre todo, que le regalen tu libro a los jóvenes, que creo que son los que tienen que leer.
Muchas gracias. A ti. Muchas gracias.
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