«Los guantes de boxeo» – Carlos Reyes Lima

Director de cine.

    Es un apasionado del séptimo arte y un trabajador incansable en un sin fin de rodajes durante el año. A caballo entre su Venezuela natal y Canarias, hemos podido disfrutar de sus producciones documentales y de ficción. En 2013 asistimos al estreno de su largometraje «Las Cartas de Málex», una coproducción que no deben perderse.

     Con Don Carlos Reyes Lima me une un vínculo muy especial: la admiración. Hemos podido colaborar en nuestros proyectos personales y contar con él es saber que ese día vas a aprender algo. Lo tuve a mi lado en mi corto «Las Cartas de Dios» y pude ayudar un poco en su largo «Las Cartas de Málex». Que coincidencia del destino, los títulos. Una gran persona, cercana, que siempre me alegra cuando nos vemos en algún evento, porque, los dos, somos adictos a recargarnos las pilas con cualquier forma de expresión de cultura.

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Los guantes de boxeo

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Opinión: ARTISTAS SUBVENCIONADOS

            Muchas veces he oído la frase de que “la cultura es deficitaria” y es un error que deja caer, demasiado fácil a los que no la tienen ni la quieren, en una trampa injusta. Quizás lo pueda ser económicamente, que también es una trampa, porque la cultura genera 700.000 puestos de trabajo en España y maneja el 3% del Producto Interior Bruto (PIB). Con esto quiero decir que el mundo de la cultura genera más ingresos a las arcas del estado que lo que destina a subvenciones. Así, simplemente, se desmonta la teoría que el dinero que se dedica a la cultura se podría destinar a otros fines más socialmente necesitados. Y como genera dividendos, es un sector al que hay que proteger para que no colapse.

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Opinión: LA PUBLICIDAD DE LAS DONACIONES

            La idea de esta reflexión me vino a raíz de un tuit de un buen amigo publicado en la red social Twitter con motivo de las donaciones que las empresas hacen en los momentos duros de las catástrofes. Estaba motivado por el volcán de la isla de La Palma que nos tiene en vilo a todos los canarios y, también, a todos los españoles. En él, opinaba sobre lo discretas que deberían ser esas donaciones. Las empresas que entregan un dinero (o enseres, a veces, más necesarios) no deberían hacer visible ese altruismo y, en un ejercicio de ética, ser solidarios sin sacar beneficio por ello. La verdad que lo veo loable, pero ¿producente? Yo tengo la otra visión. Y las dos son iguales de válidas.

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