ha sido publicado en varias Revistas y algunos Medios de Comunicación en España, México y Venezuela.
Brian tuvo un restaurante. Ese recuerdo lo va a perseguir toda la vida. No es fácil, en esta España en la que vivimos, convertir el negocio de papa en una referencia nacional. Él y su hermano gemelo se criaron entre fogones. El asador que regentaban a la salida sur de Palencia, dirección Valladolid, se había convertido en paradero ineludible de los sibaritas del buen comer. Ni más decir que su nombre figuraba en lo más alto cuando de «lechazo churro» se hablaba. Este es un plato típico de la zona en el que los corderos lechales solo deberían haber sido alimentados con leche materna.
Tercera vez que voy a la FIL. Nunca me lo pude imaginar. Un comunicador, rodeado de escritores y aprendiendo de todos ellos. Pero, le pese a quién le pese, es la tercera vez. La primera, me lo tildaron de casualidad. ¿Y la segunda? Pues, la sensación que yo tengo de esta tercera es que es fruto del trabajo. Lo estoy haciendo bien y los resultados llegan, acordes al esfuerzo que le pongo.
La razón de este viaje fue la presentación de mi nuevo libro (el segundo) «Relatos a Quemarropa». Un compendio de 13 relatos en los que el denominador común es que, en todos, hay alguna forma de disparo. Con ellos he querido recrear, de alguna manera, la forma absurda (e, incluso, surrealista) de las historias de uno de mis directores de cine preferidos: Quentin Tarantino. Muchos de estos relatos ya estaban publicados en Revistas Literarias: ENTRAÑAS, HECHOS DE HOY, EL ATENEO DE LOS AMIGOS DE LARRA, ACTE VIRTUAL, BUENOSRELATOS.COM (España); PAPALOTZI, PURGANTE, TRINANDO (México) o BAQUIANA (Estados Unidos).
«Relatos a quemarropa» es una especie de homenaje a las historias de Quentin Tarantino. Luis Alberto Serrano, autor canario que ha dejado su sello en disciplinas como el cine, los musicales o los spots de publicidad, se vuelve a lanzar a una aventura mexicana que acabará con la firma de sus libros en la Feria Internacional del Libro FIL de Guadalajara, en Jalisco, México.
Soy muy metódico, lo reconozco. En eso mismo estaba pensando ese día en la estación de metro. Todos los días salgo a la misma hora de casa y tomo el que pasa a las y diez. Siempre, con disciplina. Les contaré que llevaba, desde hacía tiempo, observando a aquella chica que toma el tren que va en sentido contrario. Igual de metódica que yo. En el último mes sólo hemos dejado de coincidir una vez. Una estadística cuasi exacta. Ella es la más puntual de la parte subterránea de la ciudad, en la que nadie habla con nadie. Por eso, aquí, me siento como pez en el agua. Soy mudo de nacimiento y, a veces, en sitios donde todos hablan; me desubico. Aquí no. Aquí no habla nadie, solo se miran. Como yo a la chica.
Gracias a los poetas Ángel Pérez Escorza por el apoyo y el trato recibido en nuestra visita al Centro Cultural Regional de Real del Monte (Estado de Hidalgo – México) y a Ulises Paniagua por llevarnos y cuidarnos en tan maravilloso lugar.
publica la reseña del concierto que ROBE (excantante de EXTREMODURO) ofreció la noche del 1 de noviembre en la Plaza de la Música de la capital Gran Canaria