El pasado 26 de abril, CELTAS CORTOS ofreció un espectacular concierto sinfónico en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria acompañado de la Orquesta Virtuós Mediterrani al mando del maestro Gerardo Estrada
Pude asistir al mismo, acreditado por la revista musical especializada METALCRY.COM
Egresado de la Universidad de Colima; es Químico Farmacéutico Biólogo; nacido en Manzanillo, Colima, México. Ha sido promotor de Talleres de desarrollo humano y conferencista en este tema (2004-2012), presidente del Círculo Cultural Cihuatlán en el año 2001; aficionado a las obras literarias de Edgar Allan Poe, H.P. Lovecraft y Stephen King. Le apasiona el Rock y Heavy Metal. Participó en el segundo concurso Estatal de Cuento y Poesía “Manzanillo, Mar Adentro” y en el segundo concurso de Leyendas “Manzanillo en la Memoria 2024”. Vive actualmente en Salagua; Manzanillo, Colima.
HISTORIAS FANTASTICAS CON SABOR A SAL, es el primer libro publicado por el autor; dentro de sus páginas encontrarás una selección de doce relatos, donde se conjugan la nostalgia, la fantasía, la realidad y la ficción.
Ocurrirán fenómenos extraños y paranormales en historias donde sus personajes y lugares son en su mayoría reales, viviendo situaciones fuera de lo común.
Desde sus orígenes, el autor de la presente obra, ha sido impregnado de vivencias entre pescadores, playa y el océano pacífico; y hoy nos lleva a imaginar con sus cuentos las aventuras de sus protagonistas, algunas trágicas otras no tanto; situadas en playas y lugares icónicos en esta región del Pacífico Mexicano.
Muy buenos ratos pasé con Aldo Rincón en el stand de Proyección Literaria, la editorial de Angélica Domínguez que nos publica a los dos. Y más, porque nuestra forma de contar las historias es prácticamente idéntica. Además, tiene un carácter como el mío, somos capaces de sacarle conversación a una piedra. Me encanta la gente así. Y tenía que ser. Pasábamos las horas descubriéndonos el uno al otro y, para mí, es un placer enorme el que forme parte de esta que es mi casa: mi blog. Ya desde que estábamos en México coordinamos en que teníamos que hacer algo juntos y este es el primer paso. Publicar un relato de Aldo, escrito para mis lectores es un privilegio. Lo valoro. Soy de agradecer, como me enseñaron mis padres. Y que la gente haga un esfuerzo por mí, siempre lo anoto en la libreta de las cosas a tener en cuenta para el futuro.
Volveremos a vernos en la FIL 2025 y desde ahora les avanzo que habrá colaboraciones. Y yo, encantado de la vida.
MADRUGADA
Despertó muy angustiado súbitamente, y se percató que no sabía quién era, mucho menos que estaba haciendo en ese lugar. Estaba totalmente oscuro.
No podía recordar absolutamente nada. Imposible acordarse de su nombre ni nada que identificara quien era ni que estaba haciendo antes. Se sentía aturdido en esa oscuridad total, cuando de pronto descubrió que se encontraba entre cuatro paredes de cemento; el espacio entre ellas era muy estrecho.
Al pararse, miró entre la maleza y tierra húmeda, el lugar donde se encontraba.
La luz de algunas veladoras sobre las tumbas derruidas le permitieron ver con más claridad. Estaba en un cementerio.
Intentó salir de la pequeña fosa, tropezó con algunos huesos y parte de un cráneo, —¡Ay, cabrón! —pronunció, sintió escalofríos y el miedo intentaba apoderarse de él.
Como pudo, salió; a pesar de lo dolorido que se encontraba gracias a los golpes recibidos. Miró con atención su entorno y buscó el mejor sendero para salir de ese lúgubre sitio; a la distancia descubrió justo al lado de otra tumba, a una anciana llorando y rezando con un rosario en la mano. Se acercó a ella y dijo: —Señora, ¿por dónde salgo de aquí? —; la vieja continuaba con sus rezos sin voltear, pareciera que no le escuchaba. —¡Ayúdeme señora! —agregó desesperadamente. Ella, ensimismada en su labor, ignoró su presencia.
—¿Cómo llegué aquí? —se preguntó; seguía sin recordarlo. Retrocedió hacia el sitio de donde salió; pudo observar con más claridad la fosa en la que se encontraba. Miró su nombre inscrito sobre la lápida; el dolor se hizo más intenso y un grito ahogado emergió desde su alma: —¡Nooooooooooooo!—. Recuerdos vagos de la paliza que le ocasionó la muerte, llegaron de repente; justo en ese instante su figura espectral se desvaneció en medio de una corriente de aire que apagó la luz de la veladora; paralelamente la silueta de la anciana se extinguía.
—¿Escuchaste eso? —dijo el guardia.
—Sí; escuché algo a lo lejos —contestó el segundo, dando un sorbo a su taza de café.
Sintieron una corriente de aire frío entrar por la ventana de la caseta de vigilancia en la entrada del panteón.
—Dicen que se escuchan cosas a esta hora de la madrugada; mejor tomemos ese café y encendamos la radio, pronto amanecerá—. Dio otro sorbo a su taza y cerró la ventana.
Recuerdo aquellos días prepandémicos. Todos éramos felices y los rockeros salíamos por las noches en busca de la música que se ofertaba en nuestros garitos, en los que echábamos más horas que en la oficina. No nos habremos tomado cubatitas en el Nasdaq, La Guarida del Blues, el Imaginario, el NY Taxi o el Tiramisú. Ahí es donde hemos conocido a los grupos que hoy son punteros en el panorama del rock en Canarias. Y yo, que he sido mánager de bandas, les aseguro que gracias a estos empresarios que apuestan por la música en vivo, los grupos hoy son los que son. Recuerdo aquellos conciertazos de Efecto Pasillo en la carpa que se montaba en la Plaza de la Música con su canarian-funky-style que tanto nos encantaba los de mis chicos de Espacio Libre. Pero vino en COVID, nos confinaron y todo se vino abajo.
Se acabaron aquellos días en que nos abrazábamos todos sudados, donde nos morreábamos todos contra todas al ritmo que nos marcaban las cervezas. Los locales cerraron y no se supo más. Hasta hace unas semanas, solo me quedaban los miniconciertos en el Imaginario de Andrés Barbero o la Motown en Las Canteras. Se hicieron imprescindibles para nosotros (aun lo siguen siendo), pero eran insuficientes pese al esfuerzo por tener una programación que se me antoja; tenía su calidad. El covid nos arrancó muchas cosas. El rocanrol fue una de ellas.
En estas dos últimas semanas acabo de ver la luz al final del túnel. La semana pasada publiqué la reseña del concierto de Santi Campillo en el Buenos Aires Jazz Café de la calle Mendizábal. Hacía tiempo que quería ir a «golisniar» y salí encantadísimo. La sala pequeña, pero un sonido impactante, limpio, a su volumen justo. Lo disfruté. Buen trabajo el de Carlos Alcázar para llevar calidad en la producción de este local.
Pero es que esta semana pudimos asistir a la presentación de un proyecto que esperábamos ansiosos. Sabiendo la gente que lo encabezaba, algo bueno tenía que surgir. Y vaya que sí lo va a hacer. Con AcustiCanarias ya pude trabajar n el pasado, porque su dueño, Tomás Batista, sonorizó mi musical de LA MOVIDA MADRILEÑA y sé el grado de profesionalidad que le imprime a sus proyectos. Pero si se alía con Elio del Nasdak y su hijo Jonás y todos los amigos que pudimos ver el sábado pasado a los mandos de la nave, el éxito es seguro.
HACKERS en Canarias en Vivo
Pues, aun así, salí estremecido del local CANARIAS EN VIVO (en la nave donde antes estaba Fábrica La Isleta, en la Urbanización Industrial Díaz Casanova de Las Torres), que se va a convertir en la referencia para todos los que amamos la música. Los rockeros vamos a ir, eso ya se lo aseguro. Pero es que, también, las bandas van a querer tocar en la sala. ¿Las razones? El sonido está milimétricamente diseñado, la iluminación es potente y el espacio escénico da para que los cantantes se puedan mover. Vale que eso ha sido a coste de reducir el espacio de público, pero me darán la razón de que si se ha dado prioridad a la calidad de los conciertos por encima de la afluencia masiva es porque esta gente tiene claro que no han apostado por «forrarse», sino por contribuir a que el rock en Canarias sea un producto que nos llegue a todos.
Mis amigos y yo quedamos antes del concierto para echarnos unas tapas y unas cervezas en el Restaurante Querida Lucía, frente a la gasolinera de la Carretera del Cardón. Luego, disfrutamos del concierto de nuestros amigos HACKERS, una super banda que se mueve con su rock ochentero incorporando a varios de los mejores músicos que tenemos en la isla. Este jueves día 17 toca ir a ver el Tributo a Queen, que, aunque lo he visto varias veces, siempre «mola» repetir. Les invito a que conozcan la sala y les cuento el leitmotiv de este artículo: la otra noche salí con la sensación de que esta ciudad volvía a parecerse a aquella que teníamos antes del confinamiento y que el rock canarión está de enhorabuena porque resurge de sus cenizas. Ahora nos queda a nosotros, los que, con nuestras entradas en mano, debemos consolidar y apoyar a estos empresarios y a las bandas que se esmeran por nosotros hasta la extenuación en sus locales de ensayo.
Luis Alberto Serrano luisalbertoserrano.wordpress.com @luisalserrano @MiPropiaLuna
Santiago Campillo es de estas personas que estuvieron en la sombra hasta aquel mítico «Santi Campillo a la guitarra» que gritara Carlos Tarque en aquella canción «Carolina» en la versión del concierto «Directo sin enchufe» del grupo MClan, del que los dos fueron fundadores. Desde ese momento he tenido admiración por él. Ya lo había visto actuar en Las Palmas cuando yo ni pensaba ser escritor y ahora se me presentaba la ocasión de entrevistarlo. Ni lo dude. Iba a estar delante de unos de mis iconos del rock en España. Lo que me encontré la otra noche fue una persona humilde, que, como yo, sabe disfrutar los momentos y no ha vendido el alma al diablo. Y la gente así, me gana sin esfuerzo.
Bueno, pues, lo primero, bienvenido a Las Palmas y mira, empecé a escuchar «Noche tras Noche», tu nuevo disco, y me trasladaste a los discos buenos de MClan, a los primeros; buen blues sureño y letras cargadas de reivindicación. La primera canción, «Noche tras noche», da título al disco. ¿Qué quieres contar con estos temas? Bueno, es una canción que yo creo que es la más autobiográfica del disco, y habla un poco de mis comienzos, de la primera banda que yo tuve, que íbamos a ensayar en autobús; no teníamos dinero, pero teníamos mucha ilusión, y quizás la ilusión podía más que otra cosa. Y bueno, pues, fueron mis comienzos, unas experiencias muy bonitas; cuando uno tiene 14 o 15 años, pues imagínate lo que pasábamos. Habla un poco de eso, de los principios y de que hemos seguido ahí. Un poco cuenta la historia mía.
Los que te seguimos sabemos que muchas de tus letras son, como tú dices, autobiográficas, y eres un gran relator urbano. ¿Qué crees que deberíamos cambiar de este mundo, en general? Hombre, pues muchas cosas. La verdad es que este mundo en general, yo creo que cada vez está peor, y la gente debería de volver a ser como eran nuestros abuelos: más luchadores, más voluntariosos, con no querer tener tantas cosas. No sé, tener lo que uno realmente necesita, ¿no? Veo que la sociedad cada vez va tomando unos tintes muy consumistas, y tenemos muchas cosas que en realidad no necesitamos, ¿no? Y bueno, la música es muy importante. Yo creo que la música juega un papel muy importante, y también creo que está perdiendo mucho valor en los tiempos que están.
Y la siguiente pregunta era: ¿qué cambiaría del mundo de la música? Bueno, ¿qué cambiaría? Pues no lo sé, quizá, no sé si se podría cambiar, pero efectivamente, antiguamente, cuando tú y yo éramos jóvenes, la música tenía mucho más valor que ahora, y ahora, pues como todo está en internet gratis, no sé qué. Parece ser que ya todo tiene que ser gratis, ¿no? Y quizás lo que la gente no entiende es que detrás de cada canción, pues hay un trabajo, una hora para hacer la letra, una hora de composición y muchas horas de aprendizaje, ¿no? Y de vuelo.
Y tú como yo, somos artistas que nos autoproducimos para alejarnos de una industria que quizás no nos hace felices. Tú grabas tus canciones en tu estudio, en Niculina Records, y como dice otra canción que escribiste, y me encanta, «Un buen momento», ¿estás realmente en un buen momento, siendo independiente y autosuficiente? La verdad es que sí, la verdad es que estoy muy contento de ser mi propio jefe y no tener que soportar a nadie, ¿no? Digamos que, en el buen sentido por supuesto, pero cuando uno hace sus propias canciones y su propia música, y es el jefe de la banda, el frontman de la banda, yo creo que no se puede pedir más. Ya luego el dinero, pues es otra cosa. Está claro que yo no estoy en la música por dinero, sino por pasarlo bien y por tocar, que es lo que más me entusiasma en la vida.
«Noche tras noche» es tu cuarto disco en solitario y veo una madurez, un progreso hacia unos sonidos más gringos y sureños. ¿Tú notas la evolución o me lo estoy inventando? Bueno, yo pienso que en realidad el sonido de «Noche tras noche» es mi sonido de siempre, ¿no? Quizás en otros discos he evolucionado a un sonido un poco más rock, pero yo siempre he tenido esa influencia del rock sureño, de las grandes bandas americanas, de Allman Brothers. Luego he escuchado mucho blues en mi vida; me encantan todos los guitarristas del blues tejano, por ejemplo. Yo voy todos los años a Texas y aprendo mucho allí porque en realidad eso es lo que me gusta. Y digamos que sigo tocando lo de siempre; quizás he evolucionado yo tocando. Eso sí, pero el sonido, pienso que ese es el sonido que siempre me ha gustado: el sonido americano.
Te juro que lo he notado. «Donde el río hierve», para mí, es uno de los temazos más importantes de MClan, que tú compusiste en 1995. 30 años después, ¿en qué ha cambiado el Dr. Campillo? Que sé que te llaman así, ¿no?Bueno, hemos cambiado y todos los años pesan. La verdad que no es lo mismo que cuando teníamos 30 años, ¿no? Pero sí, bueno, ¿qué es que ha cambiado? Pues, como te he dicho, ahora tengo más experiencia, más tranquilidad, veo las cosas de otra manera, pero bueno, cuando uno es joven, pues también tiene más ilusión, más fuerza, pero yo pienso que básicamente sigo siendo el mismo y estoy orgulloso de seguir haciendo lo que me gusta y lo que me apasiona.
Y para acabar, hablemos de tus frustraciones. De todas las canciones que has versionado, que han sido muchas, ¿sabrías decir alguna que te hubiera gustado haber vendido el alma al Diablo para haberla compuesto tú? Hombre, muchas. La verdad es que el mundo de la música está lleno de grandes canciones. No sabría decirte una en concreto, pero vamos, no me importaría haber compuesto, por ejemplo, «Let it be» de los Beatles, o no me importaría haber compuesto «Blackbird», que voy a tocar esta noche, de los Beatles. Pero luego coge a los Rolling Stones, o coge a Lynyrd Skynyrd. Hay muchas bandas que me apasionan, como Led Zeppelin y Deep Purple. Te podría decir cientos de canciones que me gustaría haber compuesto.
También tienes las tuyas y nosotros las valoramos. Sí, bueno, yo te lo agradezco, pero efectivamente estamos hablando de grandes canciones que han marcado una historia dentro de la música.
Para mí, «Un buen momento» me parece un temazo. Bueno, ya era un temazo que hicimos Tarque y yo, antes de que existiera M-Clan. Ese tema era de otro grupo anterior que teníamos, que se llamaba Los Murciálagos, de Murcia. Sí, era antes de existir M-Clan, cuando todavía era una banda de rock. Luego se convirtió en otra.
Maestro, pues gracias por este ratito, de verdad que para nosotros eres uno de los guitarras icónicos, y hoy puedo decir con todas las palabras que he podido disfrutar de Santi Campillo «a la guitarra», inolvidable, de verdad, para mí.
Bueno, muchas gracias, hombre, y gracias por venir, y nada, espero que realmente disfrutéis y que luego habléis de ello.
Nació en Guadalajara, Jalisco; México el 3 de noviembre del año 1982, es abogado de profesión y activista social, desde el año 2022 empezó a escribir sus poemarios en su antología llamada «Paesía, una expresión del alma» con los volúmenes I, II y III. Actualmente se encuentra trabajando el volumen IV de Paesía. Piensa y siente que el arte es la máxima expresión del alma, motivo por el cual en sus obras busca que las personas toquen las fibras más sensibles de su corazón para que puedan despertar la magia y la alquimia que con lleva la poesía con el ser, fusionando el sentir en cada persona.
Con Marcos conecté con facilidad. Es un amigo de sonrisa fácil y de lenguaje empático. Con eso, la gente me gana, siempre. Tuve la oportunidad de ser entrevistado por él (junto a Vish y Arturo Accio) en la estación de tren ligero de Juárez, en Guadalajara (México), con motivo de la presentación de mi libro «Relatos a quemarropa» en 2024. La entrevista, de las más divertidas que me han hecho, buscaban más conocer a la persona que al autor. Eso habla mucho de las inquietudes de este poeta. Le gusta conocer a la gente, mezclarse con ella, recibir aportes y enseñanzas. La conexión fue tal, que me invitaron a presentar, junto a él y otros autores, mi libro en algunos eventos de LA OTRA FIL. Y ahí, todos autores independientes y abiertos a las experiencias y al mundo, fue donde se fraguó esta amistad de la que hoy presumo. Volveremos a vernos este año, en mi viaje a México, y volveremos a colaborar, no les quepa duda. Me encanta encontrarme así gente por el camino; creo que es una de las cosas que le da sentido a todos los esfuerzos que hacemos por publicar.
Gracias, Marcos, por acogerme y poner otro punto de aprendizaje en mi viaje a México.
EGO NOSTER
Ego nuestro que estás en el cuerpo magnificado ha sido tu nombre ven y daña nuestros sueños hágase tu voluntad en la tierra como en mis anhelos danos hoy nuestro daño de cada día no perdones las ofensas como también nosotros ofendemos a quienes nos quieren no nos dejes caer en la humildad y líbranos del amor propio amén.
OLVIDAR
Es el comienzo para una persona pues olvidar no es huir es el efecto que motiva y ocasiona la oportunidad del corazón para latir ya que perdonar, amar y soltar eso nunca será olvidar.